miércoles, 1 de octubre de 2008

DIA 9 Pompeya y camino a Capri

Hoy nos levantamos un poco más tarde, hasta las 10 no vienen a recoger la llave del apartamento, así que el despertador lo pongo para las 8:45, encima el tipo llega 15 minutos tarde, pero aún vamos bien de tiempo.

En roma recogemos el coche de alquiler para poner rumbo a nuestro siguiente destino, la ciudad de Pompeya. Hay algo que no os he contado, pero que seguramente ya sabréis, los italianos al volante son un peligro, como peatón te das cuenta de que los pasos de cebra no existen para ellos, pero no es que no los respeten los coches, es que ni siquiera las guaguas los respetan, he estado a punto de ser arrollado por una en más de una ocasión, se las suda que estés intentado pasar. Como conductor te das cuenta de otros problemas, hay cruces de 4 sentidos sin apenas señales, es típico lugar donde en Las Palmas hay una rotonda, aquí no existe, es una especie de a ver quien tiene más huevos y logra su hueco.

Lo más flipante fue un cruce ya dentro de Nápoles

la vía de abajo es de doble sentido, y esas eran todas las posibilidades que había, sin ceda el paso, ni stop ni nada de eso, yo tenía que hacer el recorrido B para ir a la autopista, un puto lío vamos., incluso creo que los azules también podían ir por esa salida verde.

Pompeya es increíble, y gigantesca, estuvimos dentro más de 2 horas y seguro que dejamos cosas sin ver, entre otras cosas porque en Roma no te dan mapas de los lugares si no compras la audio guía, me parece alucinante, es el primer sitio donde veo que no hay folletos de los sitios… en fin, que vale la pena sumergirse en la antigüedad retrocediendo casi 2000 años. Se conserva increíblemente bien, hay casas sin techo y demás, pero otras están completamente intactas.


Salimos para poner rumbo a Sorrento, donde debemos coger el Ferry para Capri, donde nos espera un descanso revigorizante. Aquí es donde comienza la cadena de sucesos, en teoría tardaremos una hora en llegar, hemos salido casi 2 horas y medio por si las moscas, menos mal, porque hay muchas carreteras en obras, con lo que la velocidad media a la que circulamos es de 30 a 60, con una cantidad de tráfico extenuante, una carretera llena de curvas, para al final encontrarnos con un megaatasco en la ciudad, al parecer están de fiesta, así que los peatones toman las calles sin importarle si hay coches circulando o no, o sea o paras o te los llevas por delante, el tiempo pasa y pasa y pasa, sin apenas movernos, para cuando llegamos al muelle ya no hay ferris para llevar el coche, y el último sale en unos 15 minutos, tic tac tic tac, pregunto donde aparcar el coche, y me dicen que tengo que ir arriba de la colina… al final encuentro a un tipo de un hotel que me puede aparcar el coche en el parking, 25 euros!!!!! Me da la tarjeta del hotel, su móvil para devolverme el coche cuando llegue de Capri, y en fin una historia superlarga y con más detalles.


Lo descargamos todo, sacamos los tickets, y menos mal porque el Ferry sale unos 8 minutos antes de lo previsto.


Una vez dentro del Ferry, el horror, se me han quedado los papeles del hotel en el coche, vamos camino a una isla turística, anocheciendo y sin saber donde vamos a hospedarnos XD XD XD


Bueno, si me consigo conectar a Internet no habrá ningún problema, ahí están todos los datos, cuando llego ya son las 8, pero no hay puntos de Internet cerca, hay que coger un transporte para llegar al centro donde se supone que hay, hago un par de llamadas para ver si alguien puede inspeccionar mi cuenta de correo para darme la dirección, pero no la encuentran (esto tiene su explicación pero es igualmente compleja), al final cogemos el transporte, voy al punto de información, pregunto por un punto de Internet, a lo que el tipo mira el reloj me da unas indicaciones, y me dice que corra que van a cerrar… tras 5 minutos corriendo por las estrechas callejuelas no lo encuentro, y vuelvo al punto de partida, donde uso mis dotes de desesperación unido a mi persuasión para que me deje usar su ordenador, y vualá.


El hotel está cerca, y hay un minibús que lleva hasta allí, el hotel alucinante, la habitación muy chula, tienen piscina climatizada hasta las 6 de la mañana por si queremos ir por la noche, nos reciben con una copa de cava, en fin tras todo el nerviosismo vivido previamente, esto nos sabe a gloria. Además tienen transporte privado hasta las 2 de la mañana hasta el centro, saliendo cada 10 minutos, y un menú a precio especial para los clientes en un restaurante allí.


Así que exploramos un poco la isla, tomamos la mejor cena del viaje por 20 euros por cabeza (vino a parte), con un risotto con mariscos de muerte, y volvemos al hotel a pegarme una merecida supersobada.



Pos eso

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